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Aprende a preparar un “Panna cotta” de fresas

Estamos en temporada de fresas y la “panna cotta” ( panacota, del italiano panna cotta, literalmente “nata cuita“) es el postre perfecto para preparar en esta época. No necesita horno y está para chuparse los dedos.

La “panna cotta” con fresas ( o cualquier fruto rojo) es una de las muchas variedades de la versión moderna que tenemos del postre italiano original de “panna cotta”.

Esta receta de “panna cotta” de fresa resulta en un postre suave y fresco, ese que nos pondrá ese punto dulce a las comidas en esta época de más calor. Y no me digáis que no queda precioso, con su vasito… y cero en dificultad de preparación. Lo mejor.

Ingredientes y preparación:

Para la panna cotta :

250 gramos de queso mascarpone
200 ml nata de montar
50 gramos de azúcar
1 hoja de gelatina

Poned la hoja de gelatina a remojo en agua fría (para que se hidrate)
Calentad la nata en un cazo alto con el azúcar a fuego lento. Cuando empiece a hervir lo retiráis del fuego y le añadís el queso. Mezclad bien e incorporáis la hoja de gelatina escurrida. Mezcladlo bien y repartís la mezcla en los vasos (2/3 de vaso). Dejadlo en la nevera. Tendréis que esperar al menos 3 horas para que cuaje la mezcla en el vaso.

Un truquito para los muy ocupados que seguro que os gustará: Si no tenéis tiempo de preparar la salsa de fresas podéis sustituirla por mermelada de fresas (¡no abuséis!).

Para los que quieran preparar la mermelada de fresa casera continuad con la receta:

Para la salsa de fresas :

500 gramos de fresas
60 gramos de azúcar
2 hojas de gelatina

Lavad y trocead las fresas (reservad unas pocas para adorno). Colocad las fresas en un bol, añadid el azúcar y lo trituráis. Personalmente me gusta que queden las fresas un poco enteritas.

Colocad la mezcla en un cazo a fuego medio-bajo, y removéis con una cuchara de madera, durante unos 20 minutos. Lo retiráis del fuego y añadid las hojas de gelatina. Mezclad bien y esperáis a que la mezcla se enfríe un poco antes de añadirla a los vasos. Un dedo de mezcla aproximadamente. Podéis utilizar una cuchara para ayudaros.

Para decorar:

Unas fresas cortadas en trocitos (las apartamos de las que vamos a dedicar a la salsa). Podéis añadir opcionalmente unos arándanos y una hojita de menta en cada uno de los vasitos.

Guardadlo en la nevera y servidlo frío.

Un postre de lujo, muy “resultón”.

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