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Ensalada Caprese con reducción balsámica

Ensalada Caprese con reducción balsámica 1

 

Esta ensalada me gusta como  acompañamiento al plato principal, me encanta como guarnición con carne, me cautiva como aperitivo antes de una comida, me  apetece como un tentempié a media tarde.  La ensalada Caprese es  una combinación mágica y perfecta de sabores, texturas y frescura: tomates maduros, queso mozzarella fresco, albahaca y algún tipo aderezo de aceite de oliva o balsámico … o ambos. ¡Es la época!

A mi me gusta preparada con una reducción balsámica simple, que da como resultado una presentación bonita y un sabor magnífico.

Pongámonos a preparar la ensalada:

Ingredientes:

Opcionalmente, podéis añadir pimienta recién molida y aceitunas negras.

Preparación:

Empezad por preparar  la reducción balsámica.  Una reducción de vinagre balsámico es una versión concentrada y espesa del vinagre balsámico que se hace mediante la cocción del vinagre hasta que se haya reducido. El sabor de la reducción es más intenso y tiene un toque de dulzor.

Preparación reducción balsámica:

  1. Poned el vinagre balsámico  en un cazo o  cacerola pequeña y cocinad a fuego medio hasta que el vinagre se haya reducido al menos por la mitad (tardará unos 30 minutos para una cantidad de aproximadamente 500 ml de vinagre que quedará reducido a unos 250 ml). Para una reducción balsámica concentrada, pero todavía líquida, cocinadlo hasta este punto. Para una salsa más espesa  cocinadlo hasta que se reduzca todo a unos 125 ml (o sea un cuarto del volumen original).
  2. Cuando la reducción de vinagre balsámico tenga el espesor y la concentración que os guste, retiradlo del fuego y dejad que se enfríe. Guardad la  reducción o salsa balsámica en un recipiente con tapa o en una botella y úsadla según os apetezca.

Ahora cortad los tomates en rodajas, así como la mozzarella.  Cortad las hojitas de la albahaca.

En un plato poned, alternándolas, una rodaja de tomate y una de queso. Entre las dos alguna hoja de albahaca. Cuando lo tengáis añadid un poco de sal y aceite al conjunto. Y por último regadlo ligeramente con la reducción balsámica.

Belleza total. No hay nada como ese hermoso brillo oscuro. Es un gran contraste con el rojo, el verde y el blanco. Ahora notaréis que en la mozzarella húmeda la reducción balsámica comienza a filtrarse y adoptar un efecto acuarela. 

 

 

 

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