Unas buenos huevos fritos son siempre seductores. Un resto de pisto y unas patatas fritas y ¡listo! ya tenemos un plato que, utilizando un refrán español, «Vale igual para un roto que para un descosido» (con esto quiero decir que nos soluciona un almuerzo, una comida o una cena). Esto no es propiamente una receta sino…
